En las tribunas la gente dijo presente y el incesante aliento también pero, como viene siendo costumbre desde hace varios fines de semana, los jugadores dentro de la cancha no pudieron volcar todas esas ganas y volvieron a caer. Pese a las posibilidades concretas que se dejaron escapar, una pequeña llama de esperanza sigue encendida.
La derrota frente a Lanús por 4-1 no fue ningún pretexto para quedarse en sus respectivos hogares y observar el partido por televisión. Por eso, desde todos los puntos cardinales de nuestro país, la gente se acercó al mágico estadio de Avellaneda y dijo presente una vez más. Estar a tres puntos de lo más alto, le ponían un condimento especial a aquella jornada de sábado por la noche.
Desde muy temprano le gente fue llegando. Se empapaban de esa refrescante sensación de llegar a tu segundo hogar. Como cuando entras a tu nueva casa luego de mudarte y buscas ese refugio para comenzar a dejar tus pertenencias. De esta manera, los hinchas de la Academia buscaban su habitual sector e iban ingresando.
Con un marco inmejorable, la expectativa giraba en torno al desempeño que iban a realizar los dirigidos por Miguel Ángel Russo. Y el recibimiento no desentonó para nada. El ya cotidiano y ensordecedor aliento de la gente enmarcaron el ingreso del plantel al campo de juego. “Y dale y dale y dale Racing dale” acompañaban el descenso del enorme telón. Racing debía ganar si quería mantener intactas las aspiraciones de campeón y los primeros minutos marcaron eso. Un Racing agresivo, punzante y vertical intentaba constantemente vencer la valla de Islas.
“Racing es mi alegría, yo por vos, dejo la vida, ni la quiebra tampoco el descenso, nada puede con el sentimiento que siento por vos…” retumbaba en el cemento del mítico Cilindro aunque con el correr de los minutos, mermó considerablemente el volumen de juego que había presentado la entidad de Avellaneda y el gol de un amargo como Pernia resultó ser el baldazo de agua fría que ninguno esperaba. A los 23 minutos Racing perdía 1-0 y los nervios se apoderaron tanto de los hinchas como de los propios jugadores.
Sin embargo, hubo un personaje que se hizo presente vestido de verde que quiso permanentemente ser más protagonista que los mismos jugadores. Sí, ya todos sabemos de quien estoy hablando, pero el desempeño de Saúl Laverni fue ESPANTOSO. Y recalco con mayúscula porque desde el minuto cero, el juez inclinó la cancha para los de Victoria. Y como si esto fuera poco, a los 42 del primer tiempo fue expulsado Lucas Licht por haber aplaudido una decisión arbitral. La actitud del defensor es discutible, pero si los jueces se ponen tan estrictos con el reglamento (porque sin ir más lejos fue simplemente un “aplauso”) hay millones de cosas que se deberían rever.
Inmediatamente se escuchó: “Ponga huevo, huevo La academia, ponga huevo huevo sin cesar, que esta noche cueste lo que cueste, esta noche tenemos que ganar” mientras los jugadores se dirigían para el vestuario con motivo de escuchar la charla técnica.
La etapa complementaría presentaba a Racing en desventaja, con un jugador menos, con toda la gente a su favor y con ese maldito karma que acarrea como local en estas últimas fechas. El apoyo de la gente intentaba levantar al equipo constantemente, pero no había cazo.
“Aunque ganes o pierdas no me importa una mierda, sigo siendo de Racing no lo voy a cambiar, somos La Guardia Imperial…” se hacia eco en las gargantas académicas, mientras dentro del césped los dirigidos por Arruabarrena aumentaban el marcador tras un cabezazo de Stracqualursi que sentenció el 2-0 parcial. Ya con un resultado bastante adverso, los dirigidos por Russo buscaron ese gol que les diera una minima posibilidad de alcanzar un agónico empate y por intermedio de Claudio Yacob lo logró. 2-1 abajo y como una tromba por el empate.
Y como si esto fuera poco, la frutilla del poste fue la expulsión del juvenil Fariña quien volvía a jugar luego de una complicada lesión. Todo este turbio combo hizo que Laverni se centrará en el ojo de la tormenta y que Racing regalará tres puntos fundamentales para la lucha por el campeonato. Con 2 bajas obligadas por expulsión, la Academia deberá visitar a Huracán y después recibir a la amargura. Panorama complicado para un equipo que prometía mucho…
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