domingo, 6 de marzo de 2011

Que partido, Miguel

Russo está pasando sus horas más movidas desde que tomo la conducción de Racing. El DT jugó fuerte en la semana con las especulaciones sobre el equipo y ante Olimpo estuvo activo siempre. Sus meritos del triunfo y ¿sus culpas por la levantada del rival?

A la hora de analizar el partido, muchos son los matices a tener en cuenta. No fueron pocos, los que luego de ir ganando 4-0 y las cosas se pusieran 4-3 culparon al entrenador. Sin dudas, algo que ver tuvo el técnico de La Academia, ya que tardó en realizar variantes para poder contrarrestar los cambios tácticos que propuso el conjunto de Omar De Felippe (pasó de un 4-3-1-2 a 3-4-1-2). Sin embargo, y sin la intención de menoscabar dicho aspecto, una vez más quedó de manifiesto la ausencia de intérpretes futbolísticos en el plantel de Racing, de acuerdo a los distintos momentos que posee un partido.

Usted podrá decir: “¿Estás loco pibe? Tenemos a Yacob y a Toranzo. ¿Que más querés?”. Es elocuente que Racing con Toranzo y Yacob tiene jugadores pensantes que responden a la perfección las indicaciones tácticas del entrenador. Esto no quiere decir que estos mismos jugadores, puedan tomar decisiones dentro del campo de juego para terminar de esquematizar un equipo. Un aspecto que se gana con la experiencia, esa que te da los partidos, que aun no tienen ni Toranzo y Yacob, los referentes futbolísticos de este Racing. Para ejemplificar: ante San Lorenzo Yacob fue, junto a Pillud, lo mejor de Racing porque respondieron a las indicaciones del DT sobre los aspectos a tener en cuenta para llevarse el partido. En ese caso fue jugar a las espaldas de los volantes del Ciclón. Algo similar pasó con Olimpo, donde fue claro el mensaje desde afuera para que Toranzo, junto a Lugüercio, le complicaran la noche a Cobo, que se ubicaba solo en mitad de cancha.

Ahora bien, una vez que el entrenador rival movió algunas piezas, fue el propio entrenador de La Academia quien tuvo que ordenar todo, ya que sus jugadores no interpretaron dentro del campo de juego, que los bahienses ya no jugaban con un solo “cinco” en el medio. Todo lo contrario, habían cambiado no solo el sistema, sino también los nombres y la manera de encarar el partido. Indistintamente a esto, los locales continuaban jugando de la misma manera, sin regular los tiempos para de a poco ir tomándole la mano a las modificaciones de la visita.

Intentando buscar algún “culpable” para comprender el porque de la remontada de los visitantes, de más esta decir que el entrenador fue uno de los responsables, pero no el principal. Otro elemento: el gol de Teófilo, que llegó ni bien comienza la segunda parte, alimenta la hipótesis de la importancia de la charla del entretiempo para los jugadores de Racing. Reparando sobre los goles, aparecen en tres de las dos grandes falencias del arquero (no salió en ninguno de los tantos recibidos mediante las pelotas paradas) y en el otro, la desatención es de toda la defensa. No obstante, pregunto: ¿Es Russo el culpable de que la variante de Pillud sea Lluy, que ante cada presencia en primera demuestra no estar a la altura de circunstancias? No. ¿Es el entrenador el responsable de que su arquero no salga a buscar casi ningún centro? Me consta que no, él es uno de los que mayor hincapié hace mediante trabajos para que De Olivera salga a descolgar.

El fútbol, materia opinable si la hay, permite discernir sobre las condiciones, culpas y responsabilidades de Russo en la victoria de su equipo. Aunque esta vez, no estuvo ni cerca de ser el responsable de la levantada de Olimpo.

http://www.racing.com.ar/

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