Y un día Moreno revivió. Justo cuando comenzaba a fastidiar con su fragilidad y su irregularidad, apareció con el Globo y dejó en claro su clase. De apático y poco determinante a figura. ¿Cuál es el verdadero Gio?
Quizás, después de la buena actuación frente a Huracán, no sea políticamente correcto cuestionar a Giovanni. Tampoco se trata de ver el vaso medio vacío en lugar de medio lleno. La realidad marca que este Apertura 2010 va por la mitad de su recorrido y que el balance en el rendimiento del colombiano está clavado en regular. Más allá de la hermosa definición en el tercer gol y de algunas pinceladas de fútbol exquisito, de Gio se espera mucho más. A modo de ejemplo, que convierta el primero, el que marque el camino cuando la pelota quema; y no el que le pone la frutilla al postre cuando ya esta todo terminado. Al que más sabe, más se le exige. ¿Se entiende?
Claro que no todos los males los carga Moreno. El equipo, recién ahora, está encontrando algún funcionamiento medianamente confiable. El “10”, nunca tuvo una estructura de conjunto que lo contenga, en la cual recostarse cuando la cosa no viene bien individualmente y también, cuando está derecho, que el terreno le sea más fértil a la hora de brillar. Ya no existen salvadores. El último fue Diego. Los argentinos lo sabemos muy bien con lo que pasó con Messi en Sudáfrica. Sí, hay grandes jugadores; entre los que se encuentra Giovanni, pero que necesitan de un entorno acorde. Que entienda la sintonía, que le dé lugar para que pueda desplegar todo su talento.
La llegada de Moreno a Racing generó muchísima expectativa de parte de todos, en la prensa, en los dirigentes y en especial en los hinchas. Para los que ya lo tenían visto, pero también para los que era un completo desconocido y se maravillaron en Youtube viendo los golazos con los que Gio deslumbraba en su tierra. Más allá de los tiempos de adaptación al país y al fútbol argentino, cuesta entender y aceptar, esta versión gris del nuevo diez académico. Maquillada con algunos pases sutiles y con una definición de categoría como la del gol frente al Globo.
Alto, delgado, de zancada larga. En algunos movimientos tiene cosas de Riquelme, y sus antecedentes en la liga colombiana también muestran que cuenta con una pegada excelente, al igual que Román. Por lo que mostró hasta el momento en el campeonato doméstico, hacer esta comparación última puede hasta rozar lo humorístico. Pero potencialmente, por edad y proyección, puede evolucionar hacia un jugador de los kilates del volante de Boca. Sólo depende de él.
De constantes viajes para representar a su país. Gio fue citado nuevamente para la selección de Colombia y como consecuencia se perderá el próximo clásico con Independiente. “Son sensaciones encontradas. Me habían comentado del clásico y tenía muchas ganas de vivirlo. Es una lástima que no pueda jugarlo, pero también es un orgullo vestir la camiseta de mi país. Es mejor que las determinaciones las tomen los entrenadores para que los jugadores no queden en el medio”, se lamentó minutos después de que se oficializara su convocatoria para la gira que llevará al equipo cafetero por Estados Unidos para jugar dos partidos, uno ante Ecuador y otro frente a la selección anfitriona (durmieron los dirigentes a la hora de aprobar el "fixture por consenso" y no chequear que se superponía con una fecha FIFA), el 10 y el 12 de octubre, respectivamente. Cabe recordar que en su anterior citación, Giovanni sufrió un esguince en el tobillo derecho que lo marginó, a la vuelta, del encuentro que finalmente fue derrota con Estudiantes por 2 a 0.
La vida de Gio Moreno en Racing también tuvo su capitulo farandulesco. Se enfrentó públicamente con el presidente Rodolfo Molina cuando el pope de la Acadé, ante las opacas actuaciones del volante, señaló: “Esperamos mucho más de él”. Esto no le cayó nada bien a la estrella colombiana, que con un umbral de susceptibilidad que sinceramente llamó la atención y en lugar de responder dentro de la cancha, hablando con la pelota, rápidamente contraatacó: "El presidente del club está en todo su derecho a opinar, pero por qué no lo hizo cuando el equipo estaba ganando y le ganó a Boca". Ay!
Procedente del Atlético Nacional de Medellín, Giovanni Moreno llegó a Racing a cambio de una cifra millonaria. No cabe ninguna duda que se trata de un jugador hipertalentoso, que potencialmente le puede aportar muchísimas cosas a la Acadé y que, a futuro, puede terminar siendo un negocio más que importante para el club. Desde que su nombre comenzó a sonar como posible refuerzo se generó una gran esperanza en el mundo Racing, con el correr de los partidos, casi en la misma proporción fue la desilusión. Técnicamente muy dotado, Gio todavía debe rendir quizás la materia más difícil; la de la personalidad, la del coraje para hacerse cargo de lo que representa para este equipo, de su rol de líder desde lo futbolístico y desde ese lugar explotar definitivamente con la camiseta de la Academia. Ese es el precio para llenarse de gloria y quedar en la historia. Ese es el costo de abandonar el barro y abrazarse para siempre al bronce.

No hay comentarios:
Publicar un comentario